Ligerezas

Vaya que existen esos “escritores críticos” que con un aire retórico embaucan a la “gente” (recuérdese que el tuerto es rey entre los ciegos). Pero que, eso sí, escriben sin el más mínimo rigor conceptual. Llenan hojas y hojas sobre las más diversas temáticas habidas y por haber, ningunean desde las mas altas poltronas del retoricismo dogmatizante y defienden castillos de papel. He ahí la imagen de los neo-predicadores.

¡Oh! ¡Rétor incomparable!, ¿cuándo podrás convencer con la verdad y no con meros artificios lingüísticos?

¡Oh! ¡Rétor ninguneador!, ¿por qué tus palabras no tienen eco sino entre tus feligreses y en algún que otro extraviado?

¡Oh! ¡Rétor revolucionario!, tan lejos de la verdad, pero tan cerca del embauco. Lucha, lucha, ladra, insulta y vuelve a insultar, contraven en tus actos tu discurso de retazos con apariencia de unidad.

Y tú, lejano lector, ¿conoces a alguno?