Para ti M…….

Con sus pequeñas y tersas manos recorría los pliegues del tiempo. Levantaba la vista cuando el viento de la fresca tarde acariciaba su rostro y, mientras respiraba el silencio del futuro, sus tiernos labios encontraban reposo en el cálido espacio que origina la palabra.

Caminaba apresuradamente, pero sus pasos tropezaban constantemente con el pasado. Intentaba entonces bordear los recuerdos que le asesinaban la sonrisa y saltaba de esperanza en esperanza.

Miraba con incertidumbre, a veces espantada, otras veces, cuando su hermoso, pequeño y tierno cuerpo se inundaba de alegría, su mirada era limpia y brillante. Hablaba con silencios o a veces con suspiros. Sus ruídos no provenían del grito o del llanto, sino del fondo de sus calladas palabras.

Yo la ví, sentada en el filo de una ola. Quise besarla. La besé. Pero la ola rompió con la arena y me quedé con el olvido de la espuma.

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